poniedziałek, 4 lutego 2019

Sigue tu propio camino


Había una vez una familia en la que el matrimonio tenía dos hijos maravillosos, pero, al mismo tiempo, muy traviesos. El momento más difícil en esta familia era cuando la esposa tenía que irse por unos días y su esposo se quedaba solo con los niños. El padre, a diferencia de su mujer, no sabía cómo controlar a los chicos.